Estaba pasando por un momento en mi vida en el que no era capaz de entender qué me pasaba, algo iba mal, y se suponía que no tenía que ser así. Estuve vacilando un mes y medio con ir a un psicólogo para entenderme, y tuve la suerte de que un buen amigo me recomendase a Sara. Y qué suerte. Me sentí cómoda desde el primer momento, y poco a poco fui entendiendo todo aquello que estaba borroso. Seguimos poco a poco con el proceso, las mochilas que cargo parecen más ligeras y espero conseguir quitármelas de encima. Sara es una persona maravillosa, llena de buena energía y empatía, que sabe respetar el tiempo de sus pacientes. El día que voy a hablar con ella siempre es mejor, salgo con un peso menos y más fuerza. Para mi ha sido una parte fundamental para convertirme en lo que soy y encaminar bien mi vida.
